Friday, November 20, 2009

Gabo's dictionary

From an article by Enrique Krauze on Garcia Marquez:

Many years later, in the course of writing his memoirs, Gabriel García
Márquez was to remember that distant afternoon in Aracataca, in
Colombia, when his grandfather set a dictionary in his lap and said,
"Not only does this book know everything, it's the only one that's
never wrong." The boy asked, "How many words are in it?" "All of
them," his grandfather replied.

Anywhere in the world, if a grandfather presents his grandson with a
dictionary, he is giving him a great instrument of knowledge; but
Colombia was not just anywhere. It was a republic of grammarians.
During the youth of García Márquez's grandfather, Colonel Nicolás
Márquez Mejía, who was born in 1864 and died in 1936, a number of
presidents and government ministers--almost all of them lawyers from
the conservative camp--published dictionaries, language textbooks, and
treatises (in prose and verse) on orthology, orthography, philology,
lexicography, meter, prosody, and Castilian grammar. Malcolm Deas, a
scholar of Colombian history who has studied this singular phenomenon,
claims that the obsession with language that was expressed by the
cultivation of these sciences--their practitioners, Deas notes,
insisted on calling them "sciences"--had its origin in the urge for
continuity with the cultural heritage of Spain. By claiming "Spain's
eternal presence in the language," Colombians sought to possess its
traditions, its history, its classic authors, its Latin roots. This
appropriation, preceded by the foundation in 1871 of the Colombian
Academy of Language, the first offshoot in America of the Royal
Spanish Academy, was one of the keys to the long period of
conservative hegemony--it lasted from 1886 to 1930--in Colombian
political history.

García Márquez's grandfather is a prominent figure in the writer's
early novels, and he was no stranger to this politico-grammatical
history. Colonel Nicolás Márquez Mejía fought in the ranks of the
legendary Liberal general Rafael Uribe Uribe (1859–1914), one of the
few caudillos in Colombian history. His story in turn inspired the
character of Colonel Aureliano Buendía in One Hundred Years of
Solitude. A tireless and hapless combatant in three civil wars, Uribe
Uribe was also a diligent grammarian and a soldier in the civic
battles between conservatives and liberals. During one of his stays in
prison he translated Herbert Spencer, and in 1887 he wrote the
Diccionario abreviado de galicismos, provincialismos y correcciones de
lenguaje, or Abbreviated Dictionary of Gallicisms, Provincialisms, and
Proper Usage, which seems to have been a moderate success....

<http://www.tnr.com/article/books-and-arts/the-shadow-the-patriarch>

And in the original Spanish:

Muchos años después, frente a la redacción de sus memorias, Gabriel
García Márquez había de recordar la tarde remota en que su abuelo le
puso en el regazo un diccionario y le dijo: "Este libro no sólo lo
sabe todo, sino que es el único que nunca se equivoca." "¿Cuántas
palabras tiene?", le preguntó el niño. "Todas."

En cualquier lugar del mundo, si un abuelo regala a su pequeño nieto
un diccionario le está dando el instrumento del saber. Pero Colombia
no era cualquier lugar: era una república de gramáticos. Durante la
juventud del abuelo, el coronel Nicolás Márquez Mejía (1864-1936), no
menos de cuatro presidentes de la república, un vicepresidente y otros
magistrados –todos del bando conservador– habían publicado compendios,
tratados (en prosa y verso) sobre la ortología, ortografía, filología,
lexicografía, prosodia y gramática del idioma castellano. Malcolm
Deas, el historiador oxoniense especialista en Colombia que ha
estudiado el singular fenómeno, aduce que la obsesiva preocupación por
el idioma que revelaba el cultivo de estas ciencias ("sus practicantes
–acota Deas– insistían en llamarlas 'ciencias'") tenía su origen en
una vocación de continuidad con el tronco cultural español. Al hacer
suya "la eternidad de España en el idioma" buscaban asegurar, por
decirlo así, el monopolio legítimo de sus tradiciones, su historia,
sus autores clásicos, sus raíces latinas. Esta apropiación, precedida
por la fundación en 1871 de la Academia Colombiana de la Lengua
correspondiente a la Española (la primera en América), fue una de las
sorprendentes claves en la larga hegemonía conservadora en la historia
política de Colombia (1886-1930).

El abuelo de García Márquez, figura de sus primeras novelas (La
hojarasca, El coronel no tiene quien le escriba), no fue ajeno a esta
historia político-gramatical. El coronel Márquez Mejía había militado
en las filas del legendario general liberal Rafael Uribe Uribe
(1859-1914), uno de los pocos caudillos de la historia colombiana, y
cuya trayectoria inspiró a su vez el personaje del coronel Aureliano
Buendía. Incansable e infortunado combatiente de tres guerras civiles,
abogado, pedagogo, librero, periodista, diplomático, Uribe Uribe había
sido también, previsiblemente, un esforzado gramático. Era la forma
cívica de disputar el poder a los conservadores. Aprovechó una de sus
estancias en prisión para traducir a Herbert Spencer y escribir un
Diccionario abreviado de galicismos, provincialismos y correcciones de
lenguaje (1887) que tuvo, al parecer, regular suerte....

<http://www.letraslibres.com/index.php?art=14090>

Hattip:

http://www.languagehat.com/archives/003691.php#more